3. Refuerza el sistema inmunológico
La cebolla posee propiedades antibacterianas, antivirales y antifúngicas. Su consumo frecuente puede fortalecer las defensas del cuerpo, ayudando a prevenir resfriados, gripes y otras infecciones comunes.
4. Regula el azúcar en sangre
Algunos estudios sugieren que los compuestos presentes en la cebolla pueden ayudar a controlar los niveles de glucosa en sangre, lo cual es especialmente beneficioso para personas con diabetes tipo 2.