La hidratación adecuada puede reducir el riesgo de desarrollar enfermedades como cálculos renales, infecciones del tracto urinario, y algunos tipos de cáncer, como el de colon y vejiga.
Aumento de la energía:
La deshidratación puede causar fatiga y falta de energía. Beber suficiente agua puede ayudar a combatir la fatiga y mejorar los niveles de energía.
Mejora del rendimiento físico y cognitivo:
El agua es esencial para el funcionamiento óptimo del cerebro y los músculos. Una buena hidratación puede mejorar la concentración, la memoria y el rendimiento deportivo.
Salud de la piel: