Contraindicaciones
Aunque es una bebida natural y muy beneficiosa, no todas las personas deben consumirla:
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Embarazo: la cúrcuma puede estimular el útero en dosis altas.
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Lactancia: podría alterar el sabor de la leche y causar gases en el bebé.
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Problemas de vesícula biliar: la cúrcuma puede estimular demasiado la producción de bilis.
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Gastritis severa o úlceras: puede irritar la mucosa gástrica en personas sensibles.
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Personas diabéticas: la miel debe usarse con moderación.
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Uso de anticoagulantes: la cúrcuma puede potenciar su efecto.
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Alergias a la miel o al polvo de cúrcuma: debe evitarse por completo.
No se recomienda exceder las dosis ni usar esta bebida como sustituto de comidas principales.