** Resumen práctico **
– Acondicionador: medios a puntas
– Shampoo: solo cuero cabelludo
– Masaje suave con yemas
– Agua tibia, no excesivamente caliente
Aplica este enfoque durante una semana y observa los cambios: mayor brillo, mejor manejabilidad y una textura más equilibrada suelen notarse rápidamente. A veces, el problema no es el producto… sino cómo lo estás usando.