Lo más preocupante es que muchas veces no hay señales claras de alerta.
5. El sueño deja de ser reparador
Dormir bien se vuelve cada vez más difícil. No se trata solo de dormir menos horas, sino de dormir peor.
El sueño profundo disminuye considerablemente, lo que afecta la recuperación del cuerpo, la memoria y el estado de ánimo.
Además, es común despertarse varias veces durante la noche, lo que genera cansancio constante durante el día.
Consejos prácticos para enfrentar esta etapa
- Mantén una alimentación rica en proteínas para proteger la masa muscular.
- Realiza ejercicios de fuerza y equilibrio al menos 2 o 3 veces por semana.
- Adapta tu hogar para evitar caídas: buena iluminación, eliminar obstáculos y usar calzado adecuado.
- Mantente socialmente activo, aunque sea con interacciones simples y cotidianas.
- Establece horarios para hidratarte, incluso si no sientes sed.
- Respeta tu ritmo de sueño natural y evita luchar contra él.
- Busca exposición diaria a la luz solar para regular el ciclo del sueño.
- Consulta con un profesional de salud antes de incorporar suplementos o cambios importantes.