5. Factores genéticos
La elasticidad de la piel y la forma del cuerpo influyen mucho en si este “colgajo” aparece o no.
La buena noticia es que existen varias maneras de mejorar la apariencia de este “colgajo”. Algunas son hábitos cotidianos y otras, procedimientos que pueden recomendarse según cada caso.
1. Alimentación equilibrada y actividad física
Mantener un peso saludable ayuda a reducir la grasa en la zona baja del abdomen. Actividades como caminar, ejercicios de abdomen profundo y entrenamiento suave de pesas pueden ayudar.
Ejercicios centrados en el suelo pélvico y la musculatura profunda (como respiraciones diafragmáticas y activación transverso abdominal) pueden mejorar la firmeza del abdomen.
3. Masajes y cuidados de la cicatriz
Un masaje suave realizado cuando el médico lo autorice ya que se recomienda no hacerse masajes el primer año postparto, ayuda a flexibilizar los tejidos y reducir tensiones internas.
Pueden recomendarse terapias como la radiofrecuencia, masajes reductores, ondas acústicas o procedimientos para mejorar la firmeza de la piel. No sustituyen hábitos saludables, pero sí pueden ayudar a obtener mejores resultados.
5. Cirugía reparadora
Cuando el pliegue es muy marcado o existen cambios irreversibles en los tejidos internos, un cirujano plástico puede orientar sobre opciones correctivas.