DILE ADIOS A CUALQUIER MOLESTIA

Ingredientes:

2 tazas de sales de Epsom (las puedes encontrar en farmacias o herboristerías).

Agua caliente (no hirviendo).

Opcional: unas gotas de aceite esencial de lavanda para favorecer la relajación.

Preparación:
Llena la bañera con agua caliente. Agrega las sales de Epsom y revuelve a mano para que se disuelvan. Sumérgete durante 20-30 minutos. Notarás cómo los músculos se relajan y la mente se calma.

Indicaciones para un uso adecuado
Dosis diaria recomendada: Para adultos, se recomiendan entre 300 y 400 mg de magnesio al día. Una dieta rica en verduras de hoja verde, frutos secos y semillas suele cubrir esta necesidad.

Precauciones: Si padece problemas renales, consulte a su médico antes de aumentar su consumo de magnesio. Un exceso puede ser perjudicial.

Momento ideal: El magnesio tiene un efecto relajante, por lo que tomarlo por la noche puede ayudarle a conciliar el sueño y a combatir la ansiedad. El baño con sales es perfecto antes de acostarse.

Escucha a tu cuerpo: Si nota molestias digestivas al tomar magnesio en bebidas, reduzca la cantidad o pruebe la vía tópica (baños o aceites de magnesio).

Incorporar el magnesio a su vida diaria es un paso sencillo pero transformador. Su cuerpo, huesos y mente se lo agradecerán con una nueva sensación de ligereza y bienestar.

 

 

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