9. Se pellizca el pulgar y el índice y la pluma
sioux
El gesto de pellizcar las comisuras de los labios con el pulgar y el índice es el favorito de los tramposos. Y si estos pellizcos forman un círculo con los otros tres dedos extendidos (el «resplandor sioux»), tu interlocutor intenta demostrar su buena fe. Es un gesto muy común entre los políticos… de quienes debes desconfiar. Del mismo modo, si la otra persona tiene los dedos entrelazados mientras levanta los pulgares, separarlos delata falta de convicción o conocimiento sobre el tema en cuestión. También es señal de que intenta proteger su espacio personal escondiéndose tras el paraguas formado por sus dedos.
10. Te escucha mientras se lame el labio superior.
Para los psicólogos, el labio superior es el asiento simbólico de la mentira. Si te lames el labio mientras la otra persona habla, te estás preparando para mentir (la sequedad bucal suele ir de la mano de la ansiedad que produce mentir). Morderse el labio es un autocastigo simbólico. Mantener este labio completamente inmóvil (lo cual, hay que admitirlo, es difícil de observar) también revela cierta falsedad. O al menos una inquietud: los labios no son muy móviles y delatan una falta de confianza en uno mismo. El simbolismo del labio inferior es un poco diferente. La persona que se lo lame mientras te escucha está evaluando sus posibilidades. ¡No estoy seguro de que esté siendo muy sincera! Y cuando termina su discurso con una sonrisa irónica, significa que sabe más de lo que aparenta.