Las cebollas, como las manzanas y las bayas, son una gran fuente del antioxidante quercetina. Un estudio en la Universidad de Utah publicado en 2007 mostró que la quercetina reduce la presión arterial en personas con hipertensión. También parece proteger el revestimiento de los vasos sanguíneos (el daño a este revestimiento aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca).
Detiene los resfriados en seco
¿Qué tienen en común el emperador romano Nerón y el presidente George Washington? ¡Ambos hombres estaban absolutamente convencidos de que la mejor manera de detener un resfriado y desarrollar dolor de garganta era comer una cebolla! La vitamina C es el culpable responsable.