Usas el teléfono mientras se carga (8/12)
Usar aplicaciones que consumen mucha energía durante la carga genera calor, lo que estresa la batería. Deja tu teléfono inactivo o en modo avión mientras se carga para una carga más rápida y segura.

Optas con frecuencia por los ciclos de carga rápida (9/12)
Los cargadores rápidos son prácticos, pero una carga rápida constante puede calentar la batería y acelerar su envejecimiento. Utiliza la carga rápida solo en caso de necesidad urgente. Para un uso habitual, prefiere la carga estándar.

Dejas el teléfono conectado incluso después del 100 % de batería (10/12)
Aunque la mayoría de los teléfonos detienen la carga al 100 %, dejar el teléfono conectado puede mantener la batería a un voltaje elevado innecesariamente. Si es posible, vigila la carga y desconecta tu dispositivo una vez que alcance el 100 %.
Guardas tu teléfono con la batería parcialmente cargada (11/12)
Si no vas a usar tu teléfono durante un largo período, no lo dejes completamente descargado ni totalmente cargado. Guárdalo con una carga del 50 % en un lugar fresco y seco.

No actualizas tu teléfono (12/12)
Las actualizaciones de software suelen incluir optimizaciones para la gestión de la energía, lo que beneficia mucho a tu batería. Instala las actualizaciones regularmente para maximizar la eficiencia energética de tu dispositivo.
