
En una sartén a fuego medio, combina el azúcar y el agua.
Cocina sin revolver hasta que el azúcar se torne dorado.
Retira del fuego y agrega la mantequilla y la crema fresca, mezclando bien hasta obtener un caramelo suave.
Reserva para usar al final sobre el bizcocho.
2. Preparar el bizcocho
Precalienta el horno a 180 °C y engrasa un molde rectangular o redondo.
Bate los huevos con el azúcar y la sal hasta que la mezcla esté espumosa y pálida.
Añade la esencia de vainilla y el aceite, mezclando suavemente.
Incorpora la harina tamizada poco a poco, mezclando con movimientos envolventes para mantener el aire en la masa.
Vierte la mezcla en el molde y hornea por 25-30 minutos, o hasta que al insertar un palillo este salga limpio.
3. Preparar el jarabe de leche
Mezcla en un recipiente la leche, la leche condensada y la crema para batir hasta integrar.
Una vez que el bizcocho esté ligeramente tibio, perfora toda su superficie con un tenedor.
Vierte el jarabe de leche lentamente para que el bizcocho lo absorba por completo.
4. Cobertura de crema