La cáscara del ajo es rica en compuestos fenólicos, flavonoides y antioxidantes que ayudan a combatir el envejecimiento celular y protegen al cuerpo del daño oxidativo. Estudios han demostrado que gran parte de estas propiedades se concentran en la piel del ajo, especialmente cuando esta se hierve o se macera.
Propiedades científicamente respaldadas
Investigaciones recientes publicadas en revistas de fitoterapia han encontrado que la cáscara del ajo:
Contiene más quercetina y ácidos fenólicos que el diente mismo.