Un niño sin hogar recibió una paliza para salvar a un Hells Angel.
Aquella noche la tormenta azotó sin piedad las calles agrietadas, formando charcos que brillaban bajo los letreros de neón parpadeantes. Detrás de un restaurante cerrado, un chico delgado se acurrucaba para protegerse del frío. Se llamaba Eli; tenía dieciséis años, estaba hambriento, empapado y olvidado. La lluvia le empapaba la chaqueta raída. El olor a … Read more