“Algunas personas piensan que las medias tipo panty son más eficaces que las medias largas o los calcetines de compresión, pero en realidad la eficacia es la misma sobre el retorno venoso. Lo importante es que compriman a nivel del tobillo”, precisa la angiología.
Los medicamentos venotónicos
Los medicamentos venotónicos ayudan a aliviar la sensación de pesadez y la hinchazón provocadas por la insuficiencia venosa. Actúan sobre los síntomas, pero no pueden tratar la enfermedad una vez que las várices ya están presentes.
La escleroterapia
La escleroterapia es un tratamiento para las várices que consiste en inyectar una sustancia mediante una aguja fina para lesionar el endotelio venoso y lograr progresivamente la destrucción de la pared de la vena. “La várice desaparece sola en unos días o semanas”, explica la especialista. El procedimiento puede realizarse en consulta médica.
Los productos esclerosantes más utilizados en Francia son el polidocanol y el tetradecil sulfato de sodio. Se presentan en forma líquida o, cada vez más frecuentemente, en espuma, que resulta más eficaz.
“La inyección en sí no es dolorosa, pero algunos productos provocan una sensación desagradable, parecida a una quemadura, cuando se difunden en la vena. Paradójicamente, la microesclerosis (o esclerosis estética de las arañas vasculares) duele un poco más, aunque sigue siendo totalmente soportable”, detalla la Dra. Salloum.
La especialista también precisa que, aunque pueden producirse incidentes, son raros y no peligrosos. “Excepcionalmente, la escleroterapia puede provocar una reacción alérgica y pigmentaciones cutáneas. Está contraindicada en caso de flebitis reciente o exposición al sol en los días posteriores a la sesión. Pueden aparecer hematomas o pequeñas ulceraciones, pero desaparecen espontáneamente. Las trombosis venosas siguen siendo excepcionales”, añade.
La cirugía
En el contexto de una insuficiencia venosa, la cirugía consiste en la extracción de la vena. Existen varios métodos para retirarla. “El stripping o extracción venosa se realiza cada vez menos. Hoy se prefieren los tratamientos endovenosos. La vena se quema térmicamente desde el interior. En lugar de retirarla, se ocluye mediante láser o radiofrecuencia (120 grados). La intervención se realiza en quirófano bajo anestesia local o general, según el paciente”, explica la Dra. Salloum.
La ablación de venas mediante láser endovenoso dura unos veinte minutos. La duración varía según el número de venas a tratar y las dificultades particulares encontradas. “Una de las principales complicaciones es la trombosis venosa. Por ello, se establece una prevención de la flebitis mediante anticoagulantes inyectables”, añade también la especialista.