3. Mala alimentación y deshidratación
La falta de nutrientes como calcio, vitamina D y proteínas debilita los huesos y músculos, mientras que la deshidratación puede causar mareos y pérdida de estabilidad.
Qué hacer:
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Beber suficiente agua a lo largo del día.
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Mantener una dieta balanceada con frutas, verduras, cereales integrales y proteínas.
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Consultar con un médico sobre la necesidad de suplementos.
4. Ambientes inseguros en el hogar
Un error común es no adaptar la casa a las necesidades de un adulto mayor. Alfombras sueltas, poca iluminación y muebles mal ubicados son factores de riesgo.
Qué hacer:
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Instalar barras de apoyo en el baño y pasamanos en escaleras.
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Mejorar la iluminación en pasillos y habitaciones.
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Retirar objetos que puedan provocar tropiezos.