👉👉Nadie sabía de qué estaba enfermo Juan. Llevaba semanas sintiéndose así: los estudios salían “bien”, pero él cada vez se encontraba peor. Ningún medicamento parecía funcionar. Presentaba cansancio, tos y un malestar constante, sin obtener ninguna respuesta clara sobre lo que le ocurría. La situación resultaba desconcertante tanto para él como para quienes lo rodeaban.
Todo cambió cuando un familiar decidió tomar fotografías de la habitación de Juan y mostrárselas al médico. En ese momento, el doctor comprendió lo que estaba pasando. La habitación no estaba sucia a simple vista; sin embargo, el techo estaba lleno de humedad y moho. Lo que parecía un detalle sin importancia llevaba meses afectando su salud sin que nadie lo notara.