👉👉 Un hombre regresó a su auto después del trabajo y notó algo extraño. Había una pequeña marca quemada en el asiento. Al principio pensó que alguien había tirado un cigarro.
Pero luego vio la botella de agua que había dejado en el portavasos.
La luz del sol había atravesado el plástico… y la botella actuó como una lupa.
El rayo de luz se concentró en un punto del asiento.
Y comenzó a calentarlo.
Los expertos advierten que esto puede provocar quemaduras en superficies e incluso iniciar un incendio dentro del vehículo en condiciones extremas.