Estás en una reunión familiar, se trata de un paseo al aire libre o en tu patio, hay unas 20 personas y parece que todos los mosquitos se te acercan a ti y no a los demás.
Aunque puede parecer que es mala suerte, la ciencia ha demostrado que no es casualidad ni mucho menos al azar: existen razones biológicas y químicas por las que algunas personas atraen más a los mosquitos que otras.