Pero para que los músculos trabajen bien, la inflamación debe estar controlada…
3. Pescados grasos: omega-3 naturales
Salmón, sardinas o trucha aportan ácidos grasos omega-3 con propiedades antiinflamatorias.
La inflamación crónica afecta fibras musculares y articulaciones. Estudios muestran que el consumo regular de omega-3 se asocia con menor rigidez.
Don Ricardo, de 72 años, recuperó disfrute en sus caminatas al incluir pescado dos veces por semana.
Asado o en tacos, es sabroso y beneficioso.
Casi llegamos al top 2, una combinación irresistible…
2. Yogur griego con semillas: dúo de proteína y grasas saludables
El yogur griego tiene más proteína que el regular, ideal para reparación nocturna.
Al mezclarlo con chía o linaza, añade omega-3 vegetal y fibra para absorción prolongada.
Esta combinación apoya salud ósea y muscular, común en estudios de longevidad.
Perfecto como postre o snack vespertino.
Y el número uno es…