No hay recuperación sin rehabilitación:
Después de una intervención, es necesario seguir una rehabilitación, ya sea en un centro especializado o, en los casos más graves, en un servicio de neurología. La recuperación máxima se produce en los primeros tres o cuatro meses. Más allá de ese período, las secuelas persisten. Principal causa de discapacidad en Francia, el ACV trastorna por completo la vida de los pacientes y la de sus familias. Algunos nunca podrán retomar su actividad profesional; otros serán incapaces de conducir, de vivir solos en sus hogares o de volver a hablar correctamente.
Aunque el ACV puede presentarse de forma inesperada en personas jóvenes y aparentemente sanas, existen precauciones que permiten reducir los principales factores de riesgo: llevar una vida sana y sin excesos, no fumar, consumir alcohol con mucha moderación, eliminar las grasas de la alimentación y practicar actividad física. Por último, si tiene más de 55 años, le recomendamos realizarse chequeos y exámenes médicos periódicos. Más vale prevenir…