2. La relación con el tiempo: aprender a vivir el presente
Otro principio fundamental es la manera en que usamos el tiempo.
Muchas personas viven atrapadas en el pasado o obsesionadas con el futuro. La juventud se pierde esperando, la madurez corriendo, y la vejez lamentando.
La verdadera paz pertenece a quienes aprendieron a estar presentes en cada etapa.
No se trata de buscar placer superficial, sino de desarrollar presencia real:
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escuchar de verdad a los demás
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valorar los momentos simples
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acompañar a los seres queridos con atención auténtica
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disfrutar lo cotidiano mientras ocurre
La psicología moderna confirma esta idea: quienes vivieron con mayor conciencia del presente sienten menos vacío emocional en la vejez.
Su memoria no es un almacén de arrepentimientos, sino un archivo de experiencias con significado.