1. “No parece que tengas autismo.” El autismo no tiene una cara. Invalidar su diagnóstico puede hacer que se sienta incomprendido.
2. “Solo es cuestión de que socialice más.” No es timidez. No es falta de esfuerzo. Su cerebro procesa lo social diferente.
3. “Deja de exagerar, no es para tanto.” Muchos niños autistas sienten los ruidos, luces o texturas mucho más intensamente.
4. “Tienes que mirarme a los ojos cuando te hablo.” Para algunos, el contacto visual puede ser abrumador. No es falta de respeto.
5. “Habla normal.” o “Eso no es correcto.” Si está aprendiendo a comunicarse, necesita apoyo y paciencia, no presión.
Evita usar ironías o frases ambiguas si sabes que le cuesta entenderlas. Hablar claro no es limitarlo, es ayudarlo.